Seleccionar el material idóneo para una obra artística que se va a instalar a la intemperie tiene un cierto componente de lo que podemos denominar supervivencia técnica. En un entorno como el de A Coruña, donde la humedad, el salitre y la lluvia persistente marcan el día a día, la piedra natural se enfrenta a desafíos constantes que pueden alterar su textura o comprometer su integridad. ¡Pero los expertos estamos para ayudar con estas cosas! Entre los miembros asociados de la Asociación de Empresarios Marmolistas de A Coruña (ASOEMAR), encontrarás al profesional adecuado que te podrá ayudar con esta tarea.
Las opciones más resistentes para el clima de A Coruña
Entre todas las opciones disponibles, el granito se posiciona como el rey indiscutible para las piezas expuestas al aire libre. Y es que su extraordinaria dureza y su mínima capacidad de absorción lo hacen prácticamente inmune a las heladas, la contaminación y la erosión del viento marino. Es una roca que soporta los cambios bruscos de temperatura sin fisurarse, así que es la opción más sólida para jardines públicos o entornos urbanos exigentes.
Por otro lado, si buscas un material que permita una talla más detallada sin renunciar a la durabilidad, las areniscas técnicas y compactas son una excelente alternativa. Eso sí, para su uso en exteriores es fundamental que elijas variedades de alta densidad. En el caso de las cuarcitas, su baja porosidad ofrece una respuesta excelente en ambientes muy húmedos, mientras que ciertas calizas compactas pueden funcionar si se aplican tratamientos hidrofugantes que impidan la penetración del agua.
Materiales que requieren una mayor precaución
No todas las piedras nobles se comportan igual bajo la lluvia. El mármol y el travertino, aunque han sido los materiales predilectos de la escultura clásica, sufren especialmente en exteriores debido a la lluvia ácida y la polución, que terminan por "apagar" el pulido y desdibujar los detalles más finos. Si te decantas por estas opciones, desde ASOEMAR recomendamos apostar por acabados menos brillantes, como el apomazado o el abujardado, que disimulan mejor el envejecimiento natural de la piedra.
¿Vas a ser el autor de una escultura que estará a la intemperie? ¡Consúltanos!
Antes de ponerte manos a la obra, deberías analizar factores como la ubicación exacta de la pieza para tener claro el nivel de desgaste al que se verá sometida. Recuerda, por otro lado, que el acabado de la superficie también es determinante: las texturas rugosas (flameados o arenados) no solo aportan una lectura estética diferente, sino que resisten mucho mejor la acumulación de suciedad y el desgaste atmosférico.
No obstante, si tienes dudas más concretas para diseñar una escultura en piedra que estará a la intemperie, lo mejor que puedes hacer es contactar con uno de nuestros asociados marmolistas de A Coruña y podrán hacerte todas las recomendaciones que precises.