El mármol es un material noble que aporta una distinción inigualable a cualquier proyecto, pero todo lo relativo a su estética no debería eclipsar su naturaleza técnica. Cuando nos enfrentamos a piezas complejas, el éxito no depende del azar, sino de una planificación minuciosa. Y es que un error en la fase de diseño suele ser un factor de riesgo a la hora de comprometer la seguridad de la estructura y la durabilidad de la piedra. En la Asociación de Empresarios Marmolistas de A Coruña (ASOEMAR), defendemos que la excelencia técnica comienza mucho antes de que la máquina realice el primer corte. ¡Y lo explicamos a continuación!
Entender la piedra como elemento estructural
Entender el mármol meramente como un revestimiento decorativo es el primer paso hacia el desastre. Se trata de una piedra natural con una resistencia limitada a la flexión, así que, entre otras cosas, nuestros asociados marmolistas de A Coruña nunca ignorarán la relación entre la longitud de la pieza y su grosor, o no realizarán taladros demasiado cerca de los bordes, lo que facilita la aparición de fisuras. Para evitarlo, es fundamental integrar sistemas reforzados certificados, como paneles composite o almas metálicas, que doten a la pieza de la estabilidad necesaria sin sacrificar la estética.
El valor técnico de la veta y el material adecuado
Ten en cuenta, por otro lado, que la dirección de la veta no es solo una cuestión visual; es una línea de debilidad natural. En otras palabras: practicar ranuras o taladros siguiendo el sentido de una veta marcada facilita roturas innecesarias. Además, unir piezas con vetas encontradas en zonas de carga debilita el conjunto.
Por otro lado, la elección del tipo de mármol debe responder al uso real. Un ejemplo que vemos habitualmente al trabajar con este material: si instalas una piedra muy porosa en una cocina exigente o acabados pulidos en zonas húmedas, no descartes que eso lleve a manchas y resbalones evitables.
Precisión en el montaje del mármol y coordinación con el taller
En piezas complejas, el diseño "a ras" sin margen para juntas o dilataciones suele terminar en astillados durante el montaje. Dado que las obras rara vez presentan escuadrías perfectas, es vital prever holguras y utilizar anclajes regulables. Otro error fatal es diseñar de espaldas a la realidad del taller: piezas de gran formato que no caben en un ascensor o cortes imposibles para la maquinaria disponible generan sobrecostes y retrasos.
¿Cómo evitar los errores más preocupantes a la hora de diseñar piezas complejas de mármol?
Pues ya te puedes imaginar lo que vamos a proponerte: confía en cualquiera de nuestros asociados marmolistas de A Coruña. Son profesionales contrastados y con un conocimiento más que profundo del mármol, así que el diseño de piezas complejas no es un problema para ellos. Desde aquí puedes localizar al que necesites y comenzar a preparar tu proyecto.