El mármol es uno de los materiales más nobles y resistentes que existen para vestir la piel de un edificio. Sin embargo, dado que el clima de A Coruña es complicado, es cierto que incluso la piedra más dura necesita una cierta estrategia para mantenerse impecable. En la Asociación de Empresarios Marmolistas de A Coruña (ASOEMAR), tenemos comprobado que la mayoría de los problemas de filtraciones no se deben al material en sí, sino a una ejecución deficiente o a la falta de un mantenimiento preventivo adecuado. ¡Hablamos sobre ello a continuación!
El origen de las filtraciones en la piedra natural
Para proteger tu fachada, primero debes comprender que la piedra natural tiene cierto grado de porosidad. Si el agua de lluvia permanece demasiado tiempo en contacto con la superficie o se acumula en puntos críticos, sí que puede penetrar y generar manchas, moho o, en el peor de los casos, filtraciones hacia el interior de la vivienda.
Los puntos más delicados suelen ser los encuentros: cornisas, remates superiores y petos. Si estas zonas no están bien resueltas arquitectónicamente, el agua no escurre de forma eficiente y termina buscando un camino hacia la estructura. ¿Y cómo evitarlo? Pues con la ayuda de uno de nuestros asociados marmolistas en A Coruña.
Sistemas constructivos y la barrera del hidrofugante
Una de las mejores formas de prevenir humedades es apostar por sistemas de fachada ventilada. Este diseño permite que el aire circule entre la piedra y el muro, ayudando a que el mármol se seque con rapidez tras un temporal.
Además de la estructura, la química es nuestra gran aliada. Aplicar tratamientos hidrofugantes transpirables específicos crea una barrera invisible que impide la absorción de agua sin sellar el poro. ¡Es fundamental que la piedra respire! Y es que si usas productos inadecuados que taponen el material, la humedad interior quedará atrapada, provocando eflorescencias salinas o el desprendimiento de placas a largo plazo.
Mantenimiento de juntas y sellados importantes
Las juntas entre las placas de mármol y los puntos de anclaje son las zonas donde el agua suele ganar la batalla. Con el tiempo, las masillas y siliconas envejecen, pierden elasticidad y se agrietan. Por lo tanto, revisar periódicamente estos sellados y renovar los morteros impermeables es la forma más barata y efectiva de evitar obras de reparación costosas.
¿Quieres presumir de fachada de mármol perfecta en A Coruña?
Si buscas que tu fachada luzca como el primer día durante mucho tiempo y cumpla su función protectora, lo ideal es establecer un plan de mantenimiento profesional. En ASOEMAR ponemos a tu disposición a los mejores expertos para que tu proyecto con mármol sea sinónimo de durabilidad y salud estructural. ¡Contacta con nosotros y asegura el futuro de tu edificio!